sábado, 2 de octubre de 2010

De sentimientos inusuales y más

"¿Es normal lo que estoy sintiendo?"  Desde que tengo uso de memoria no recuerdo haberme hecho esta pregunta.  Nunca se me ocurrió que mis sentimientos o pensamientos no fueran normales.  Así que realmente me sorprende cuando alguien me ataca con esta interrogante.  

Soy de temperamento Sanguíneo-Melancólico lo que significa que mi vida gira en torno a fuertes contrastes.  Mi naturalidad para hacer amistades vrs. mi timidez e introspección, y otros.  Así que la mayor parte de mi vida estoy... triste.  Ayuda el hecho que mi papá muriera hace no muchos años, le dispararon durante un asalto y murió en cuestión de minutos en el regazo de mi mamá.  Eso nos devastó a todos, yo sólo tenía 15 años.  Así que la mitad de mi adolescencia me la pasé llorando.  No es lo que se espera para una jovencita "en la flor de la vida". 

Hoy las cosas son diferentes, ya no lloro tanto como antes.  Sin embargo hoy que paso tiempo a solas esta pregunta vino a mi mente ¿será normal sentirse triste?  Realmente creo que sí es normal.  Sin embargo cuando me siento triste procuro no permanecer en ese estado más de lo necesario.  Porque cuando me cuestiono a profundidad el motivo de mi malestar, encuentro que algunas veces no hay un buen motivo.  Creo que a veces lo que nos falta es un poco más de gratitud y quejarnos menos.   

Cuando me hundo con tristeza en el sillón de mi sala procuro recordar de dónde he venido y hacia dónde voy.  Recuerdo de nuevo las lágrimas y el dolor que ya pasé. Pienso en mi dulce Salvador que me sacó de la depresión y a cambio me dio un futuro, un plan y una esperanza.  Así es, dar gracias cuando uno no tiene nada que agradecer es la mejor medicina para seguir adelante.  "Sí claro", me dirás "a ti no te ha pasado lo que a mí." Y pues tienes razón, pero no te puedo describir la fuerza y la esperanza que se encuentra en la gratitud a Dios.

Tal vez tú estés pasando por alguna circunstancia que no entiendes o que supera tus fuerzas.  No te rindas, siente lo que tienes que sentir pero luego seca tus lágrimas y corre a los brazos de Dios que te espera.  Si te puedo ayudar en algo no dudes en decirme.


Love, 

Andee :)

martes, 21 de septiembre de 2010

Comencemos por el principio


¿Quién es Andrea Elisa?  Bueno, para empezar puedes decirme Andee o cómo prefieras.  No se me da mucho eso de la formalidad en los nombres.  Hasta mis muñecos de peluche tienen apodos, así que mientras sea un nombre lindo, está bien.
No creo que nuestros nombres sean accidentes, aunque algunos suenen como un choque de trenes.  En mi caso estoy convencida que se trata de la misión de mi vida y mi propia identidad.
Andrea viene del hebreo.  Significa “Mujer, feminidad”.  Aunque también tiene raíces griegas. Significa “Bella y Valiente, Guerrera”.  
Elisa por su parte viene del hebreo "Elyasa". Significa “Aquella que lleva una promesa divina, aquella que ha hecho un juramento a Dios, aquella que recibe la ayuda de Dios".  
Al examinar mi vida me encuentro que cada afirmación que representa mi nombre es una realidad en mi vida.  La suavidad y delicadeza contrapuestas con la fortaleza y valentía de una guerrera.  Todo eso adicionado al favor divino.  ¿Quién soy yo para merecer tanta atención de su parte?
Soy una chica delgada y con grandes ojos café que me gusta usar para ver las nubes.  La verdad creo que si me vieras por la calle, tal vez  no llamaría tu atención.  O quizá si… me gusta usar sombreros y cosas como esas, así que supongo que si destaco en la multitud. Otra cosa por la que puedes reconocerme es que tengo una marca de nacimiento debajo del ojo izquierdo.  Parece un golpe, pero no lo es. Lo he tenido toda mi vida.  En mis propias palabras describo esa marca en mi rostro así:
 “Tomó [Dios] en sus manos un ramito fresco de pequeñas violetas y unas cuantas estrellas. Sopló con ternura los materiales y sobre el rostro de la bella, dejó su marca el Creador.  Como firma de artista, una sombra púrpura bajo su mirada.   Allí, junto a su ojo izquierdo, sobre su corazón estaba la prueba: el beso del Creador.
Este es el símbolo de nuestro pacto. Ahora ya es perfecta.”
Así que no me compadezcas por ello, en realidad yo lo veo como un regalo divino.
Bueno, hay muchas cosas más que decir respecto a mí, pero eso lo hablaremos otro día. Por de pronto te mando un abrazo fuerte y nos leeremos pronto.

Au revoir!

Andee